Puebla de Sancho Pérez: Guillermo Fernández Vara y Miguel Ángel Gallardo señalan en la reapertura del balneario El Raposo que Extremadura tiene una «gran oportunidad de futuro».

El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, y el presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, han afirmado este martes durante su intervención en la reapertura del balneario “El Raposo” que en la actualidad, si sabemos hacer un buen diagnóstico y una buena lectura de lo que está ocurriendo en el mundo, haciendo una visión acertada y desposeída de cualquier interés personal y pensando en lo mejor para todos, éste será un tiempo de oportunidades para un territorio como Extremadura.

Fernández Vara ha explicado que la crisis sanitaria de la COVID 19, además de hacer mucho daño, ha acelerado muchas tendencias de cambio que ya estaban en la sociedad, tendencias de cambio que se veían venir y lo de lo que se trata es de hacerle frente poder avanzar lo más rápidamente posible.

En relación con lo anterior, ha subrayado que “esas tendencias” tienen que ver con la tierra, el sol, el agua, la seguridad ciudadana y las viviendas a precios razonables, elementos todos con los que contamos en la región.

El líder del Gobierno regional ha destacado la “relocalización de la cadena de valor” que se está produciendo en la actualidad.

“Pensábamos que cuando una gran empresa entraba en crisis el que tenía que venir a comprarla tenía que ser de fuera y no puede ser de Jerez de los Caballeros porque no somos tan fuertes”, ha continuado, demostrándose en la actualidad que sí es posible si se quiere hacer, si hay firme voluntad y unidad de acción, algo que, a juicio del presidente, es “absolutamente transcendental” en unos momentos en los que no nos podemos permitir el lujo de lo contrario, el lujo de perder el tiempo en discusiones inútiles que no conducen a ninguna parte, centrándonos en lo que tiene que ser enfrentarnos a esta realidad y tirar hacia adelante.

El jefe del Ejecutivo regional ha subrayado la importancia que van a tener las empresas relacionadas con la salud como ausencia de enfermedad, prevención y estado de bienestar que significa la salud, física, social y mental, y no como salud entendida como hospital.

Esto significará un nuevo modelo de negocio en el que Extremadura puede estar muy bien posicionada porque reúne todos los elementos necesarios y la salud va a ponerse en el centro de la economía, algo que ya se veía como una tendencia y que se ha acelerado por la COVID-19.

Por otra parte, Miguel Ángel Gallardo ha querido destacar la “valentía” de la familia Cortés, que pese a las circunstancias y de haber tenido que cerrar por primera vez su balneario en cien años por la pandemia, ha sabido adaptarse para convertirse en uno de los 20 de los 116 balnearios que hay en toda España, que ha decidido abrir de nuevo al público.

Una reapertura, como ha precisado Gallardo, que va a servir para “testear la situación y saber si estas medidas que se han implementado son las correctas o si hay que instaurar otras nuevas como consecuencia de las demandas de la ciudadanía”.

Un turismo, el que promueve la familia Cortés con su balneario El Raposo, relacionado con el ocio, la naturaleza y el descanso, que “cada vez se hace más necesario” en nuestra región.

Gallardo ha indicado que parece claro que la sociedad que salga tras la incidencia de este virus, al que sólo “se puede combatir con prudencia y con ciencia”, va a ser distinta a la que teníamos. Y en este sentido, ha apuntado que una vez que pase la tragedia y se analicen las consecuencias de la misma, “se podrá observar que Extremadura tiene una gran oportunidad de futuro, pues frente a lo urbano, que ha significado transmisión comunitaria masiva, hay otro modelo de vida en el mundo rural, en donde la dispersión y la territorialidad da más oportunidad para la salud”.

Por ello, cree necesario “avanzar en la digitalización de nuestras empresas y en la capacidad de las redes”, para que Extremadura no sólo sea un destino para el turismo, sino para el conjunto de personas que quieran vivir mejor y de forma más saludable.

También ha asistido la delegada del Gobierno, Yolanda García, que ha calificado este acto como “símbolo del nuevo amanecer”. Por último, el director general del balneario, Ignacio Cortés, se ha emocionado al recordar la difícil situación que han pasado tras el cierre obligado y ya ha avanzado que siguen con la idea de llevar a cabo el proyecto de cooperativa de viviendas junto al balneario, con la Fundación ASMI, de Zafra, y que presentaron en diciembre pasado. Asimismo, el alcalde de Puebla de Sancho Pérez, José Agustín Reja, ha valorado el esfuerzo realizado por la empresa para ofrecer “seguridad” a los usuarios.

El Balneario El Raposo pide la puesta en marcha del programa de Termalismo Social de IMSERSO

El Balneario El Raposo ha pedido la puesta en marcha del programa de Termalismo Social de IMSERSO para beneficio de todos los termalistas  que año tras año acuden a los balnearios para recuperarse y mejorar su salud.

Así lo ha destacado Ignacio Cortés durante su intervención en el acto de reapertura tras la pandemia COVID-19 donde han presentado todas las medidas en prevención e higiénico-sanitarias en su lucha contra el COVID-19 amparadas por la certificación SAFE TOURISM CERTIFICIED.

Cortés considera fundamental la puesta en marcha del programa de Termalismo Social de IMSERSO, pues sin él es “imposible mantener las instalaciones abiertas más tiempo y mantener todo el empleo que se genera con este programa”.

Sobre los meses que duró este cierre, el único vivido en el Balneario desde su fundación hace casi 100 años, destacó que fueron días durísimos y muy complicados, y aún siguen viendo que la situación de incertidumbre todavía persiste en la “nueva normalidad”.

El Presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, se sumó a la petición del Balneario del reinicio del programa de Termalismo Social de IMSERSO, como eje vertebrador tanto para los usuarios como para los Balnearios. Sobre el Balneario El Raposo destacó que es un fiel reflejo del futuro que queda por venir y sobre el que se muestra optimista, una nueva forma de vida donde la dispersión geográfica, el mundo rural, el contacto con la naturaleza y el cuidado de la salud serán ejes vertebradores en la nueva sociedad.