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SALUD PARA TODOS: Vacuna contra el SARS-CoV-2 !!!

Las vacunas se han mostrado como un elemento indispensable en salud pública para la prevención de enfermedades infecciosas, que están respaldadas por la evidencia y el consenso científico en el caso de las vacunaciones infantiles, cuya cobertura en nuestro país es próxima al 95%. Hay otras vacunas que disponen de menos efectividad, menos consenso y variable evidencia científica como son las de la gripe, el papilomavirus, el herpes zoster,… que alcanza coberturas bastante más baja en la población general. La otra utilidad de las vacunas en salud pública sería evitar que la población enferme gravemente y/o mueran de la enfermedad contra la que se vacunan, evitando altos costes sanitarios y el colapso de la sanidad en casos de pandemias.

Y ahora tenemos la vacuna del SARS-CoV-2 revolucionaria en su desarrollo por múltiples laboratorios, que han elegido diferentes tipos (RNA mensajero, subunidad proteica, vector viral no replicante, virus inactivado,…), con una rapidez no realizada hasta ahora que esta suponiendo un hito científico a la vez que esta poniendo en riesgo el desarrollo del método científico que nos avale sobre su eficacia y seguridad haciendo difícil el necesario balance entre los beneficios esperado frente a los riesgos, inconvenientes y los costes que va a suponer una vacunación a nivel masivo (Ver tabla 1). Y es que de momento estamos a la espera de la publicación de los resultados en revistas científicas de prestigio donde se haya valorado de forma adecuada los resultados de los ensayos clínicos en marcha y que son necesarios para la aprobación de un medicamento o vacuna, como es el caso, por la agencias evaluadoras de medicamentos que en nuestro caso se corresponde con la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) y la Agencia Española del Medicamento (AGEMED) , para los americanos la U.S. Food and Drug Administration (FDA).

Lo cierto es que para superar esta pandemia precisamos de las medidas preventivas conocidas como son:

  • “6M” (Mascarilla, higiene de Manos, Maximizar ventilación, 1,5 Metros en distancia social, Minimizar contactos y Me quedo en casa) y
  • la “Vacunación a nivel poblacional” para alcanzar la llamada “inmunidad de grupo” que impida el colapso de la sanidad y recuperar la actividad económica. En este sentido, expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) estiman necesario que entre el 60 o el 70 % de la población reciba la vacuna, hasta el 75% en los grupos de riesgo, lo que requiere tener muchas vacunas y una buena aceptación.

Hay mucha información vertida en la prensa general, internet y los diferentes medios de comunicación, con diversas controversias y datos por conocer que hacen difícil recomendar la vacunación para el SARS-CoV-2… Lo cierto es que no existe ningún medicamento ni vacuna totalmente efectiva y/o segura y que el riesgo “cero” no existe.

Entonces, ¿cómo recomendar una vacuna con tantas preguntas y dudas por resolver? Sin duda mi opción profesional y personal es “SI a la VACUNACION” pero bajo un mínimo de requisitos.

  • Autorizada por los organismos reguladores adecuados (AEMED, AGEMED, FAD).
  • Realizada con garantías sanitarias en la Sanidad Pública.
  • Tenga carácter voluntario.

Esta es la recomendación y consejos que daré a cada uno de los pacientes de los que soy responsable en mi Centro de Salud de San Roque (Badajoz), que personalizaré conociendo sus características clínicas, preferencias y compartiendo la decisión con ellos como lo hago desde este artículo con todos los lectores de la Revista Agenda de Zafra.

Cuidaros durante estas fiestas junto a vuestros familiares y allegados. Feliz Navidad y año 2021.

Tabla 1: Vacunómetro SARS-CoV-2 (tomado de @donni_69)

SALUD PARA TODOS: ¿ES CATARRO, GRIPE O SARS-COV-2?

En estos días en que la pandemia de #COVID-19 rebrota en todo el mundo, comienzan a aparecer los catarros de vías respiratorias altas y la gripe estacional se encuentra a las puertas, nos podemos plantear como diferenciar entre un catarro común, una gripe y un cuadro de SARS-CoV-2 (Síndrome Agudo Respiratorio Severo producido por Coronavirus tipo 2) . 

Las tres son enfermedades respiratorias contagiosas producidas por virus diferentes que producen cuadros clínicos muy similares que pueden llegar a confundirse. El catarro común generalmente es sintomático y suele ser leve, mientras que en la gripe y el SARS-CoV-2 pueden ir desde casos asintomáticos o leves hasta cuadros muy graves que requieren la hospitalización e incluso conducir a la muerte en determinadas poblaciones mas sensibles y/o con algunos factores de riesgo.

Los principales síntomas de estos cuadros respiratorios son fiebre, tos, cansancio, dolor de garganta, dolor muscular, cefalea, y problemas respiratorios.

Un síntoma diferente a la gripe y el catarro que podría indicar un caso de SARS-Cov-2 es la pérdida de olfato y gusto (también llamadas anosmia y disgeusia, respectivamente), incluso previas a la fiebre, sin que por sí solo sirvan como diagnóstico tajante. Otros síntomas de SARS-CoV-2 pueden ser diarrea, conjuntivitis, erupciones cutáneas o pérdida del color en los dedos de las manos o de los pies.

¿Cómo diferenciar estas tres entidades?

Las principales características y diferencias entre ellas quedan señaladas en la siguiente tabla.

Si bien los síntomas nos pueden dar algún indicio sobre que enfermedad tenemos, la confirmación se debe realizar con pruebas diagnósticas que son particularmente útiles en el caso del SARS-CoV-2 mediante los test: PCR (siglas en inglés de Reacción en Cadena de la Polimerasa) detectan el material genético del coronavirus SARS Cov-2 en mucosas respiratorias.

Test rápidos de dos tipos

  • de anticuerpos: analiza únicamente si hay presencia o no de anticuerpos del virus en la sangre.
  • de proteínas: trata de detectar proteínas del virus en las vías respiratorias.

Test serológico (técnica de Elisa), es un análisis inmunológico que detecta los niveles de anticuerpos en sangre y permite establecer en qué fase de la infección se encuentra la persona.

¿Qué debo hacer si tengo síntomas de catarro, gripe o SARS-CoV-2? 

Siempre hemos oído que la gripe dura unos “SIETE DIAS con tratamiento y UNA SEMANA sin tratamiento“, y este dicho continúa siendo cierto. Los catarros comunes suelen ser leves y autolimitados.

En el caso de sospechar que tiene síntomas de SARCoV-2, como tos, fiebre u otros, y estos son leves generalmente no es necesario que busque atención médica. Quédese en casa, aíslese y vigile sus síntomas. Siga las orientaciones de las autoridades sanitarias sobre el auto-aislamiento y para la realización de las pruebas de detección.

Los cuidados básicos en las tres son el reposo en domicilio, tomar analgésicos suaves o algún preparado antigripal, una hidratación adecuada y abundante, comer de forma sana y equilibrada, y extremar las medidas de higiene habituales para disminuir la transmisión (especialmente el lavado frecuente de las manos y el uso de las mascarillas). Ah!!! recuerda que no es útil el tratamiento antibiótico, pudiendo dar lugar, en cambio, a resistencias bacterianas.

¿Cuándo debo buscar atención médica?

Fundamentalmente cuando la evolución clínica no sea favorable y presentes alguno de las siguientes señales de alarma:

  • Si no desaparece la fiebre (>38ºC) pese al tratamiento con antitérmicos.
  • Si aparece dificultad para respirar en reposo o tiene una respiración muy acelerada.
  • Si se está incluido en algún grupo de riesgo para gripe o SARS-CoV-2.
  • Si aparece algún síntoma que la experiencia propia no reconozca como de gripe, o bien su intensidad sea severa.
  • Si no cesa la tos en 10 días.

Si se trata de un paciente en edad pediátrica además de todo lo anterior, debe consultar con el pediatra en caso de:

  • Si no come.
  • Si tiende a dormirse o cuesta despertarle.
  • Si está irritable o con llanto inconsolable.
  • Si aparecieran manchas rojas en la piel.
  • Tenga enfermedades previas que pudieran agravarlas.

Especialmente busque inmediatamente atención médica si tiene dificultad para respirar o siente dolor o presión en el pecho. Si es posible, llame a las urgencias de su Centro de Salud o al 112, que lo dirigirá hacia el recurso sanitario más adecuado.

Cuando acuda al Centro de Salud u Hospital lleve mascarilla, si es posible la mas adecuada (FP2, KN95 o quirúrgica), manténgase al menos a un metro y medio de distancia de las demás personas y no toque las superficies con las manos. En caso de que se trate de un niño, es importante que los padres o cuidadores le ayuden a seguir este consejo.

Os recomiendo la lectura de “Gripe, salud quebrada y sanidad colapsada” en el blog Salud para Todos.

SALUD PARA TODOS: Cuidados del verano en la dermatitis atópica.

Actualmente se calcula que entre un 10 y un 20% de los niños españoles padecen de “dermatitis atópica”. Afortunadamente la mayoría (80%) de personas deja de padecerla al llegar a la adolescencia.

Los afectados por dermatitis atópica ha aumentado de forma notable en la sociedad industrializada, atribuido a la mayor presencia de factores precipitantes internos (genéticos e inmunológicos) y los externos como son las infecciones, la sequedad ambiental, la mayor presencia de factores irritantes como sustancias químicas con las cuales hemos multiplicado el contacto, el lavado frecuente, tejidos sintéticos,… También se cree relacionado con la presencia de mayor proporción de sustancias químicas en la alimentación, el estrés psicológico,… que terminan por alterar la función protectora de la piel La dermatitis atópica se manifiesta por la presencia piel seca, picor y lesiones por rascado (rojas y elevadas) si son recientes o costrosas si son crónicas, en zonas típicas de la piel que varían con la edad. Otra característica tener algún familiar en primer grado con asma, rinitis o alergias, y que los síntomas aparezcan en brotes.

Se aconsejan los cuidados intensivos y persistentes durante todo el año para evitar posibles complicaciones como las infecciones causadas por bacterias, hongos o virus; las cicatrices o marcas permanentes como consecuencia del rascado; y los efectos secundarios del uso prolongado de medicamentos para controlar el eccema, como son los corticoides.

   ¿Qué recomendaciones generales hacemos a los pacientes con dermatitis atópica durante el verano? De forma esquemática son:

  • Tomar el sol de una forma moderada y progresiva, evitando siempre la producción de quemaduras.
  • La exposición solar puede ser beneficiosa para las personas con dermatitis atópica, sin que el uso de protectores solares impidan sus beneficios.
  • Hay que realizar un uso adecuado de los protectores solares y especialmente en los niños, en los que preferiblemente se deben utilizar filtros físicos. Siempre 20 minutos antes de la exposición y renovar cada 2 horas y tras cada baño.
  • Los protectores solares más recomendables son los hidratantes y ricos en acidos grasos esenciales (omega 6), ceramidas, etc… Se deben evitar aquellos cuyos excipientes contribuyan a resecar la piel (geles, lociones alcohólicas, etc.).
  • En caso de afecciones agudas, descamaciones muy intensas, decoloración de la piel (pitiriasis alba o dartros acromiante) se recomienda no exponer la piel al sol, ya que representan zonas de inflamación por sequedad que momentáneamente lesionan la piel impidiendo su bronceado.
  • Tampoco se recomienda tomar el sol a los adultos, ante lesiones de dermatitis atópica en la cara (cara roja atópica), ya que la luz ultravioleta (principalmente UVB) puede agravar o desencadenar estas lesiones.
  • Siga siempre las recomendaciones del profesional sanitario que cuida de su salud (dermatólogo, pediatra o médico de familia) y utilice siempre productos específicos para la dermatitis atópica.

Les recomiendo que recurran siempre a información en internet de fuentes fiables y oficiales, y en este tema encontraran más información en Iderma , mi artículo sobre Dermatitis Atópica  y Aprender a tomar el sol sin riesgos  en mi blog “Salud para todos”.

Protéjanse y protejan a los demás del #COVID19.

Feliz verano

(Los artículos mencionados al final llevan un hipervínculo a las paginas donde están en internet)

Salud para Todos: Contaminación del aire y Salud Urbana

“El 92% de las personas que viven en ciudades no respiran un aire limpio”, así inicio su conferencia la Dra. María P Neira González durante la clausura del 41 Congreso Nacional de Semergen en Gijón 2019.

En los países industrializados la contaminación procede fundamentalmente de los procesos industriales y suministros eléctricos, combustión de vehículos y calefacciones. En los países en vías de desarrollo, más pobres, también existe una contaminación ambiental muy importante por ejemplo por la quema de los basureros al aire libre, además de la procedente de planes de desarrollo urbanístico sin control y uso de vehículos antiguos muy contaminantes (los desechados en Europa, por ejemplo).Otras fuentes de contaminación del aire que podemos tener cerca son las procedentes de prácticas agrícolas, la gestión de desechos (incineración, incluida la humana), el polvo ambiental y la energía doméstica.

La contaminación del aire domestico se debe principalmente al uso de querosenos y combustibles sólidos como madera de estufas contaminantes, hogueras y lámparas. En esta contaminación los más expuestos son las mujeres y los niños (especialmente en países subdesarrollados donde cocinan con maderas, restos de basuras o animales,  …en chimeneas abiertas o en hogueras).

Más del 80% de las ciudades del mundo tienen niveles de contaminación que superan los límites establecidos en las directrices de la OMS sobre inocuidad del aire (grado de contaminación debería ser de “CERO”).

Toda esta contaminación medioambiental, de espacios abiertos y cerrados, es responsable de hasta 7 millones de muertes prematuras en 2016 a nivel mundial (le llaman la “asesina silenciosa”).

La contaminación del aire se considera como la segunda causa de como “Enfermedades No Transmisibles” (ENT), ya que también se relaciona con la aparición de las enfermedades cardiovasculares (infarto de miocardio, ictus, …)  y , además de con el cáncer de pulmón,  con el cáncer de garganta, de mama o del aparato digestivo, con diabetes mellitus tipo 2, ansiedad, demencia, Parkinson y Alzheimer,…

También se sabe que afecta a los fetos durante el embarazo pudiendo causar problemas durante el desarrollo, por ejemplo atrofiando el cerebro de nuestros niños, bajo peso al nacer, trastornos de atención, algunos tipos de cáncer o mayor riesgo de padecer diabetes de adulto.

Me gustaría llamar la atención sobre esa contaminación a la que están expuestos nuestros pequeños cuando los llevamos a la escuela, en transporte público en nuestros vehículos, para que reflexionemos y nos fijemos como les puede afectar el humo que sale del tubo de escape del autobús que lo lleva (en ocasiones son antiguos o no adecuadamente controlados) o al dejarlos en la escuela con nuestro coche encendido y hacerlos pasar entre otros coches con los motores también en marcha y muy cerca de sus cabecitas, pensad lo cerca que les puede caer a ellos en algunas ocasiones 1 metro por debajo de la cabeza de un adulto. Fijaros la solución pasa por llevar los niños andando y evitar el acceso a la escuela con vehículos, crear pasillos peatonales, limpios de contaminación, al menos en un entorno próximo a los colegios. Si por la distancia desde el hogar tienes que desplazarte en el coche siempre es posible aparcar un poco más lejos y andar unos metros hasta la puerta del colegio, además estaremos enseñando un hábito saludable como realizar actividad física a diario. Si aparcas en la puerta del colegio apaga el motor y si el autobús escolar deja a los niños en el colegio reclama que sea un vehículo limpio y tenga el motor parado mientras los niños entran en clase.

Son los niños y jóvenes los que pagan un mayor precio de la contaminación medioambiental, cuidemos nuestra ciudad y su entorno para mejorar la salud. Como en el cambio climático, dentro de diez años no podremos decir que no lo sabíamos.

Salud para Todos: Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer se define como una enfermedad neurodegenerativa, en la que se produce muerte de neuronas y disminución del tamaño cerebral.

Las lesiones características de la Enfermedad de Alzheimer son microscópicas, de dos tipos: placas seniles (compuestas fundamentalmente de una pequeña proteína llamada “betaamiloide”) y los ovillos neurofibrilares (en los que hay una proteína rica en fosforo que llamamos “proteína tau”) . En la mayoría de las demencias seniles, hasta en un 70%, aparecen este tipo de lesiones cuando se les examina el cerebro al microscopio tras la muerte

No sabemos cuándo empiezan a acumularse estas proteínas anómalas, (hay un 1% de casos de enfermedad de Alzheimer que es hereditario), aunque hay ciertas certezas de que puede empezar al menos una o dos décadas antes de que se manifieste.

Las principales características clínicas son fundamentalmente un deterioro de las capacidades mentales y de la conducta que sigue un curso gradual y progresivo.

Las primeras consultas en Atención Primaria por este proceso suelen ocurrir cuando una persona o un familiar acude por algunos olvidos, dificultad creciente para recordar hechos recientes, cambios de carácter o dificultad para encontrar las palabras. Siempre hay que descartar que estos síntomas no se deban a una falta de concentración, problemas de ánimo, ansiedad, estrés, exceso de preocupaciones o determinadas enfermedades hormonales (como el hipotiroidismo,…)

Serían los primeros síntomas de alarma que la Alzheimer´s Association ha definido en el siguiente listado:

1. Cambios de memoria que afectan a la vida cotidiana (de información recién aprendida, de fechas o eventos importantes, repetir preguntas,…).

2. Dificultad para planificar o resolver problemas (liarse con el dinero o no conseguir hacer una receta de cocina,…).

3. Dificultad para desempeñar tareas habituales en la casa, el trabajo o en el tiempo libre. (dificultad para jugar al domino, para ir al lugar de pesca habitual,…).

4. Desorientación en el tiempo y lugar. (perderse en el barrio, o no saber como ha llegado a un lugar, …).

5. Dificultad para comprender imágenes visuales y relacionar objetos en el espacio (no identificarse ante un espejo, no comprender distancias al conducir,…).

6. Problemas nuevos con el lenguaje oral y escrito. (No reconocer el significado de una palabra, dificultad para leer, problemas para encontrar palabras, vocabulario reducido al hablar o escribir,…).

7. Colocar objetos fuera de su lugar habitual y ser incapaz de recuperarlo (dejar el mando a distancia en el frigorifico,…).

8. Disminución o falta de juicio para tomar decisiones (descuidar la higiene, compras inadecuadas,…).

9. Pérdida de iniciativa a la hora de tomar parte en el trabajo o en las actividades sociales (dejan de involucrarse en proyectos o practicar deportes,…).

10. Cambios en el humor o la personalidad (enfado fácil, recelos, depresión,…)

    Cuando alguno de estos síntomas está presente en una persona es recomendable acudir a su médico de Atención Primaria para evaluar y establecer un plan de seguimiento en la consulta o con otros especialistas neurólogo, geriatra,…

En el proceso de diagnóstico se debe realizar una revisión de la historia clínica, exploración física con una evaluación neurológica básica (descartar Parkinson, signos de Ictus,…), revisar los antecedentes farmacológicos y los síntomas. Además se aplicaran diferentes test sobre conocimiento, memoria, estado mental y psicológico, realizará analítica (en ocasiones de líquido cefalorraquídeo) y también puede solicitar pruebas de imágenes, fundamentalmente la resonancia magnética nuclear.

No disponemos de un “test de evaluación del conocimiento” que sea totalmente fiable para el diagnóstico, los existentes tienen muchas limitaciones estando influenciados por la edad, el sexo, el nivel cultural, educativo e incluso social. Los más utilizados son el “Mini-Mental State Examination” y el “examen cognitivo de Lobo“.

Mi último consejo es que veáis la película “Arrugas” que trata sobre la enfermedad de Alzheimer.

Salud para Todos: Muévete… por tu Salud

Realizar una alimentación equilibrada, tipo “dieta mediterránea”, y practicar actividad física de forma regular son dos elementos claves en la consecución y mantenimiento de la salud.

Son numerosos y ampliamente reconocidos los beneficios de la actividad física para la salud (Tabla 1)

Tabla 1. Algunos beneficios de la actividad física sobre la salud

Igualmente está demostrado que el “sedentarismo” supone un factor de riesgo para el desarrollo de numerosas enfermedades crónicas y de muerte por enfermedad cardiovascular, cáncer,… En los países desarrollados los niveles de sedentarismo alcanzan la categoría de pandemia (una de cada tres personas adultas no hace suficiente ejercicio), achacado a la industrialización, el progreso tecnológico, la urbanización y una escasa integración del ejercicio físico en el tiempo de ocio. También sabemos que el sedentarismo aumenta con la edad y es mayor entre las mujeres.

Si bien a todo ejercicio físico se le puede considerar una actividad física, no toda actividad física es ejercicio físico.  Se considera como actividad física a cualquier Movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos y que origina un gasto energético. Por ej:  caminar, bailar, subir escaleras, trabajar, barrer, planchar, … Mientras que hablamos de ejercicio físico como una actividad física que es planeada, estructurada, repetitiva y dirigida a un objetivo de mejorar o mantener la forma física. De forma general y resumida hay varios tipos de ejercicios físicos:

Aeróbico o de resistencia, que aumentan la salud del corazón, pulmones y sistema circulatorio, retrasan o previenen enfermedades como la diabetes, hipertensión, cáncer… Por ej: caminar, montar en bici, nadar, …

De fuerza o musculación, evitan, retrasan o recuperan parte de la musculatura y aumentan la fuerza. Por ej: pesas, bandas elásticas, remar sentado, extensión de piernas,…

De flexibilidad, sirve para preparar a la musculatura para el esfuerzo posterior y para devolverla a su estado basal tras un periodo de ejercicio. Por ej: estiramientos, yoga, pilates,…

Sobre el tipo, la frecuencia y duración del ejercicio físico, la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece como recomendación practicar al menos 150 minutos de ejercicio físico aeróbico moderado a la semana (lo cual correspondería a caminar 30 minutos cinco días), combinado con ejercicios de resistencia 2-3 veces por semana.

   Cada sesión de ejercicio debe contemplar una fase de calentamiento 5-10 minutos, la fase de esfuerzo o ejercicio propiamente y de una fase de recuperación o estiramientos, 5-10 minutos o ejercicios de relajación. Y para recuperar bien no olvides descansar por la noche ( al menos 7 horas cada día).

Para incrementar la actividad física a diario puedes aplicar pequeños trucos como “subir por las escaleras en lugar de coger el ascensor”, “bajar una parada antes del transporte público”… Aunque no parecen sea igual de efectivo que el ejercicio físico, te puede ser útil para abandonar el sedentarismo.

Cualquier momento y edad es buena para iniciar una actividad física.

Recuerda: “Muévete… por tu salud”

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