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HABLEMOS DERECHO: Acoso cibernético a menores de 16 años: child grooming y sexting

Con el uso de las nuevas tecnologías, especialmente las redes sociales, la vulnerabilidad de los menores de edad se ha incrementado, surgiendo nuevas formas delictivas. El child grooming y el embaucamiento son dos delitos de ciberacoso, con el denominador común del uso de las tecnologías de la información y la comunicación para cometerlos, en los que la víctima siempre será menor de dieciséis años. Como informamos en el anterior número, la edad de consentimiento sexual fue elevada de trece a dieciséis años, pero dicho consentimiento será válido cuando el autor sea una persona próxima al menor por su edad y grado de desarrollo o madurez.

Child grooming

Comete este delito cualquier persona que contacte con un menor de dieciséis años a través de internet, del teléfono o de cualquier otra tecnología de la información y la comunicación y le proponga concertar un encuentro con la finalidad de cometer actos de carácter sexual constitutivos de delito o pornografía o corrupción de menores, siempre que se empleen actos materiales encaminados al acercamiento y no meramente formales. Las características fundamentales del child groominíg son las siguientes:

  • Contacto con menor de dieciséis años. No se refiere a contacto físico, sino contacto a través del teléfono, internet, etc, y además no se exige que comience por iniciativa del agresor, la conversación puede ser iniciada por el menor y cometerse el delito después.
  • Proposición de encuentro. Basta con la mera propuesta, para cometer el delito no es necesario que sea aceptada por la víctima ni, por tanto, que efectivamente se encuentren ni tengan contacto físico.
  • Realización de actos materiales encaminados al acercamiento, para estrechar la relación con el menor.
  • Finalidad de cometer cualquiera de los delitos descritos en los artículos 183 y 189 del Código Penal y que no detallamos aquí por su extensión.
  • El autor debe tener la voluntad de cometer el delito y saber que la víctima es menor de dieciséis años.

La pena a imponer será prisión de uno a tres años o multa de doce a veinticuatro meses, cabiendo agravante si media coacción, intimidación o engaño.

Sexting o embaucamiento

La principal diferencia con el anterior delito es que aquí lo que persigue el autor es embaucar al menor para que le mande material pornográfico o le muestre imágenes pornográficas en las que se represente o aparezca un menor.  Al igual que en el child grooming, contacta con la víctima a través de internet, del teléfono o de cualquier otra tecnología de la información y la comunicación.

Lo que se castiga es el acto preparatorio previo a la comisión del delito de pornografía infantil. Se exige que el autor realice actos para embaucar a la víctima para que ésta le mande o muestre material pornográfico, sea de él mismo o de otro menor. No se cometerá este delito si el menor manda el material pornográfico por iniciativa propia, sin ser embaucado.

La pena a imponer por la comisión de este delito será de prisión de seis meses a dos años.

Solo encajan en estos delitos los casos en los que el medio tecnológico de comunicación (teléfono, mensajería móvil, redes sociales…) es la vía para acceder al menor y captar su interés, pero no cuando ya se han conocido y el medio tecnológico solo es la herramienta para concertar encuentros. Podemos considerar estos delitos como actos preparatorios para la comisión de otros delitos, como el abuso sexual, la violación o la pornografía infantil. Normalmente son los padres de la víctima quienes denuncian este tipo de delitos, tras acceder al teléfono o cuentas de redes sociales de su hijo/a, ante signos claros de una actividad presuntamente criminal.

HABLEMOS DERECHO: DELITO DE ABUSO SEXUAL

Trataremos en este artículo el delito de abuso sexual cometido contra personas que tengan dieciséis años o más, que es la edad a partir de la cual tiene validez el consentimiento sexual, elevada de trece a dieciséis años tras la reforma operada por la LO 1/2015, de 30 de marzo, equiparándose así con la gran mayoría de países europeos.

Nuestro Código Penal castiga como responsable de abuso sexual al que, sin violencia o intimidación y sin que medie consentimiento, realice actos que atenten contra la libertad o indemnidad sexual de otra persona. Estos actos pueden consistir en cualquier contacto corporal o tocamiento impúdico inconsentido con significación sexual, sin ser necesario que se proyecte sobre determinadas zonas del cuerpo con mayor significado sexual, habiéndose considerado en algunos casos como abuso sexual conductas tales como acariciar el pelo, poner las manos en la cintura, intentar besar, atacando o perturbando la libertad o indemnidad sexual de la persona, sin perjuicio de la mayor o menor gravedad, a la hora de determinar la pena, o la concurrencia de alguna de las agravantes que conlleven a la imposición de una pena superior. El acto puede ser realizado directamente por el responsable sobre el cuerpo de la víctima o puede ser ordenado e impuesto por él para que ella lo realice sobre su propio cuerpo.

La diferencia entre abuso y agresión sexual estriba en el hecho de que en el abuso no se usa ni violencia ni intimidación para realizar el acto, pero se hace igualmente sin el consentimiento válido de la víctima.

Se entenderán actos sexuales no consentidos los que se realizaren sobre:

Personas privadas de sentido: no es necesario que se encuentre inconsciente o privada totalmente de sentido, basta con que no pueda autodeterminarse, por ejemplo, por estar dormida o anestesiada, en estado de somnolencia, o por desmayo, o por el consumo de alguna sustancia o alcohol, de manera que la persona no tenga capacidad de reacción y esté impedida para prestar consentimiento.

Personas de cuyo trastorno mental se abuse: habrá que evaluar en cada caso concreto si el trastorno mental afecta a la capacidad para decidir y determinarse sexualmente y en qué medida, conforme a las exigencias sexuales de cada persona.

Personas cuya voluntad haya sido anulada con fármacos, drogas o cualquier otra sustancia natural o química idónea para ello: no se exige que la víctima esté inconsciente, pero sí que no tenga capacidad de decisión.

Hay dos casos regulados por el Código Penal en los que se comete abuso sexual aún existiendo consentimiento de la víctima, pero este está viciado, no es válido:

Abuso sexual por prevalimiento, cuando haya una situación de superioridad manifiesta y evidente tal, que coarte la libertad de decisión de la víctima y el culpable se aproveche de esta superioridad para conseguir el consentimiento al acto sexual. Por ejemplo, puede darse esta relación de superioridad cuando hay una gran desproporción entre la edad del responsable y de la víctima, en relaciones profesor-alumno, en situaciones asimiladas a la familiar y cuando la víctima posee un escaso coeficiente intelectual.

Abuso sexual fraudulento o con abuso de posición, cuando la víctima es mayor de dieciséis años y menor de dieciocho, usando engaño o abusando de una posición reconocida de confianza, autoridad o influencia sobre la víctima. La diferencia de edad no conllevará siempre una posición de inferioridad, hay que estudiar las circunstancias de cada caso. Ejemplo curioso de este abuso sexual es el que se cometía antiguamente con frecuencia, engañando a la víctima para que realizara el acto sexual bajo la promesa de matrimonio.

La pena prevista en cada caso para el abuso sexual será agravada o superior si se da una o varias de las siguientes circunstancias:

  • Cuando la víctima sea especialmente vulnerable, por razón de su edad, enfermedad, discapacidad o situación.
  • Cuando, para cometer el delito, el responsable se haya aprovechado de una relación de superioridad o parentesco con la víctima, por ser ascendiente, descendiente o hermano, o afines.
  • Cuando el abuso sexual consista en acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o introducción de miembros corporales u objetos por la vagina o el ano.

HABLEMOS DERECHO: Los delitos de exhibicionismo y provocación sexual

Todos en alguna ocasión hemos oído hablar de estos delitos, pero ¿en qué consisten realmente? ¿Se comete el delito sólo por mostrar partes íntimas en público? ¿Hacer toples o topless puede considerarse exhibicionismo?

La exhibición es el acto por el que un hombre o mujer muestra algo con carácter obsceno, con la finalidad y de forma que sea observado por otra u otras personas, involucrándolas o haciéndolas partícipes de una actividad sexual sin su consentimiento. Puede realizar el acto exhibicionista en solitario o acompañado por otra u otras personas. No existe una lista de conductas que sean consideradas obscenas en todo caso, desde el punto de vista del Derecho; el carácter y grado de obscenidad debe ser valorado por el juez en cada caso concreto con sus circunstancias específicas, como por ejemplo, la capacidad de discernimiento de la persona que realiza el acto o la existencia de patologías psicológicas o psiquiátricas.

Este acto sólo constituirá delito si la exhibición se dirige a menores de edad o a personas con discapacidad necesitadas de especial protección. En caso de no reunir estos requisitos, podrá constituir infracción administrativa, pero no penal, teniendo siempre en cuenta que la pena debe guardar proporción con el acto cometido.

Los actos exhibicionistas no se traducen necesaria y exclusivamente en la exhibición de los órganos genitales, pueden darse otros casos, como por ejemplo, la práctica de actos sexuales delante de alguien. En el caso del desnudismo en una playa no autorizada para ello, habrá que tener en cuenta  circunstancias tales como la persistencia de la persona en continuar desnuda a pesar de haber sido requerida o recriminada.

También se castiga por nuestro Código Penal a la persona que, por cualquier medio directo, vendiere, difundiere o exhibiere material pornográfico entre las víctimas que dijimos anteriormente, esto es, menores de edad o personas con discapacidad necesitadas de especial protección. No se especifica cuándo estamos ante pornografía, por lo que nuevamente habrá que acudir a la jurisprudencia y será otro elemento a valorar por el juez en cada caso concreto. La pena que podrá imponerse por el delito de exhibicionismo y provocación sexual será de prisión de seis meses a un año o de multa de 12 a 24 meses.

Hablemos Derecho: Los Delitos Sexuales 1ª Parte

El término “delitos sexuales” es comúnmente empleado para referirse a aquellos delitos que lesionan o atentan contra la libertad e indemnidad sexual de la persona. En los próximos números explicaré brevemente algunos de estos delitos, para conocer sus diferencias, presupuestos, agravantes y atenuantes y las penas vigentes en este momento correspondientes a cada uno de ellos.  Deberemos tener en cuenta que hablaré de aquellos delitos cometidos por mayores de edad, cuyas penas y trato son diferentes que si fueran menores de edad.

Por regla general, los delitos sexuales son cometidos por hombres hacia mujeres, niñas y niños, los delitos sexuales cometidos por mujeres son muy reducidos y excepcionales.

Actualmente, es un tema muy mediático por la preocupación y temor que genera en nuestra sociedad, debido al aumento de las denuncias y condenas por “delitos sexuales” en los últimos años, lo que no quiere decir que antes no se cometieran, quizás no se denunciaran tanto y tampoco se le daba difusión, al igual que acontece con la violencia de género. No obstante, no puede generalizarse un aumento de la comisión de todos los “delitos sexuales”, pues si bien los abusos sexuales entre menores de edad han aumentado, otros, como las agresiones sexuales, han disminuido, y cada fluctuación tiene una o varias causas diferentes. Por ejemplo, determinante fue la reforma del Código Penal operada en 2015, que aumentó de 13 a 16 años la edad para prestar consentimiento en las relaciones sexuales, causa esta del ascenso tan significativo de los abusos sexuales entre menores de edad.

   A grandes rasgos, los delitos contra la libertad e indemnidad sexuales castigados por nuestro Código Penal y que iremos analizando en los próximos números de esta revista, son los siguientes:

  • Delito de acoso sexual.
  • Delitos de exhibicionismo y provocación sexual.
  • Delito de abuso sexual
  • Abuso sexual de menores de 16 años.
  • Delito de agresión sexual.
  • Delito de “violación”.
  • Delitos de prostitución y explotación sexual.

Hablemos Derecho: DERECHO HEREDITARIO EL IMPUESTO SOBRE SUCESIONES EN EXTREMADURA

Se trata de un impuesto que genera cierta confusión y preocupación entre los contribuyentes, debido principalmente a que se trata de un impuesto progresivo, no fijo, así como por causa de la regulación dispar entre unas Comunidades Autónomas (CCAA) y otras.

¿Quién lo recauda? Es un impuesto estatal, pero está cedido a las CCAA, las cuales pueden promulgar sus propias normas en relación a aspectos como las reducciones de la base imponible. Este es el motivo por el que existen grandes diferencias entre algunas CCAA.

¿En qué Comunidad Autónoma tenemos que tributar? En aquella donde residía la persona fallecida, y no donde residan los herederos ni donde se encuentren los bienes que vayan a heredar. Por ejemplo: vivimos en Madrid y vamos a heredar una finca en Sevilla de nuestro tío, que vivía en Zafra desde hace unos años; por lo tanto, tendremos que pagar el Impuesto sobre Sucesiones en Extremadura, conforme a su normativa.

¿Quién tiene que pagarlo? Los herederos y legatarios de la persona fallecida. Puede ser pagado por cualquiera de ellos, quien después podrá repercutirlo proporcionalmente a los demás. Igualmente, podrá ser liquidado por persona que acredite representación de los herederos.

¿Cuánto tiempo tenemos para pagarlo? Si queremos beneficiarnos de las posibles reducciones o bonificaciones que nos correspondan, deberemos liquidar el impuesto de sucesiones en el plazo de seis meses, a contar desde el fallecimiento del causante. Podemos solicitar su prórroga en determinados casos.

¿Todos debemos pagar el mismo importe? No, el Impuesto sobre Sucesiones es un impuesto progresivo, no hay un porcentaje fijo de gravamen, sino que cuanto más se hereda, más se paga. Además, existen bonificaciones que reducen la base imponible a tener en cuenta.

¿Cuáles son esas bonificaciones? La Ley prevé un número determinado de ellas, que nos serán aplicables según reunamos determinadas condiciones y requisitos. En general, existen bonificaciones por tener la consideración legal de minusválidos con un determinado grado de discapacidad, por heredar la empresa, negocio o participaciones del fallecido, su vivienda habitual, o bienes que formen parte del Patrimonio Histórico Español o del Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura. Además, y más frecuentes que las anteriores, existen bonificaciones según el grado de parentesco que se tenga con la persona fallecida.

   ¿Cómo funcionan las bonificaciones por grado de parentesco? La Ley diseña cuatro grupos de parentesco, siendo el primer grupo el que menor importe pagará por causa del impuesto y el cuarto el que más:

Primer Grupo.- Descendientes y adoptados menores de veintiún años: Según la normativa autonómica, tendrán una reducción en la base imponible de 18.000€, más 6.000€ por cada año menos de 21 que tenga el contribuyente, sin que la reducción pueda exceder de 70.000 euros. Además, se beneficiarán de una bonificación del 99 % del importe de la cuota.

Segundo Grupo.- Descendientes y adoptados de veintiún o más años, cónyuges, ascendientes y adoptantes: También se beneficiarán de una bonificación autonómica del 99 % del importe de la cuota.

Tercer Grupo.- Hermanos, sobrinos, tíos y ascendientes y descendientes por afinidad.: Según la normativa estatal, podrán beneficiarse de una reducción en la cuota de 7.993,46€.

Cuarto Grupo.- Primos y otros grados más distantes y extraños: No tienen derecho a una reducción en la cuota por este motivo.

¿Y si no estábamos casados? Se equiparan a los cónyuges las parejas de hecho que, en el momento del devengo del impuesto, acrediten esta situación mediante certificación de la inscripción en el registro correspondiente o mediante documento público en el que así conste.Asignación de la cuota tributaria a la inversión en pequeñas y medianas empresas. Los herederos incluidos en los Grupos Primero y Segundo podrán solicitar que el importe que paguen del impuesto sea destinado a ayudas a la inversión de pequeñas y medianas empresas extremeñas, las cuales deben tener su domicilio fiscal en nuestra Comunidad.

Hablemos Derecho: La Herencia

Toda persona, a lo largo de su vida y/o al final de ella, va a verse afectada por el Derecho Hereditario, pues no hay nada más seguro que la muerte y el finado siempre tendrá heredero/s, aunque sea el Estado. El fallecimiento de una persona desencadena una serie de cuestiones que para el ciudadano de a pie suponen, aparte del golpe emocional por la pérdida de un ser querido, un sinfín de trámites y problemas burocráticos para poder normalizar esa nueva situación, que en muchas ocasiones supone un total desasosiego.

Como siempre digo, lo conveniente es acudir a un abogado, que es quien conoce bien la Ley y, por ende, quien mejor nos puede asesorar y tramitar la herencia, pues conociendo nuestros derechos es como podemos hacerlos valer. No obstante, sería interesante que todos supiéramos cómo funciona nuestro sistema hereditario, las opciones que tenemos y saber a qué atenernos ante el fallecimiento de un ser querido o el propio, circunstancias éstas que van a llegar con total seguridad.

Por ello, me ha parecido importante incluir en Agenda Zafra-Río Bodión una serie de artículos que expliquen de manera sencilla cómo funciona una herencia, recogiendo las situaciones más frecuentes, desde el fallecimiento sin testamento o ab intestato hasta las limitaciones para otorgarlo, desde el fallecimiento de una persona con descendientes hasta la herencia del cónyuge viudo o la de los hermanos y sobrinos. Además de estas repetidas situaciones trataremos algunas de nuestras mayores preocupaciones, como el temido impuesto de sucesiones operante y vigente actualmente en Extremadura.

La muerte y sus consecuencias siguen siendo un tema tabú en nuestra sociedad. Raramente en una familia se habla sobre quién hereda qué, si se ha otorgado o no testamento, o de los deseos de cada uno; lo más común es “evitar el tema”. Sin embargo, debemos salvar ese tabú y evolucionar hacia una cultura de la prevención. Por ejemplo, informar a nuestros hijos o a cualquier persona de confianza dónde tenemos nuestros documentos importantes, los cuales debemos tener ordenados y siempre localizados, si hemos otorgado testamento y ante qué notario, si tenemos seguro de vida o fondo de pensiones (importante guardar las pólizas de seguros y contratos), números de cuentas bancarias, etc.

   Lo más recomendable es otorgar testamento, incluso varias veces durante nuestra vida, por varios motivos. El primero y más evidente de ellos, es que así nosotros mismos decidimos, entre otras cosas, quiénes van a tener la propiedad de nuestros bienes, quiénes los van a disfrutar y cómo, aunque puede que tengamos ciertas limitaciones, pues habrá que respetar las legítimas, en el caso de que existan herederos forzosos (realmente podemos otorgar el testamento como queramos y después de nuestra muerte serán nuestros herederos los que decidan si impugnarlo o no). De la misma manera y a modo de ejemplo, mediante testamento, podemos excluir expresamente a nuestra ex-pareja de la administración de los bienes y derechos que en su día hereden nuestros hijos comunes, pudiendo dejar al cargo a otra persona de nuestra confianza.

El segundo motivo por el que es recomendable otorgar testamento es que así le evitaremos ciertas dificultades a nuestros herederos, pues a falta testamento tendrán que hacer declaración de herederos ab intestato ante notario (o judicialmente en determinados casos), facilitarle a nuestra entidad bancaria una serie de documentos, así como otros problemas que podrían surgir, incluso, en muchos casos, verse involucrados en un procedimiento judicial. Para facilitarle aún más la tarea a nuestros herederos, podemos nombrar en nuestro testamento un albacea (o varios), al que podremos encomendar todo tipo de encargos, siempre que sean legales y posibles; no obstante, se encargará básicamente de velar porque se cumpla la voluntad del testador y custodiar y conservar los bienes de la herencia durante un tiempo. Como curiosidad apuntar que, cada vez con más frecuencia, se designan albaceas para asegurar el bienestar y manutención de las mascotas. Figura distinta del albacea es la del contador-partidor, que también podemos designar en nuestro testamento y que se encarga de determinar qué bienes son los que integran la herencia y su valor, y repartir esos bienes entre los herederos, tal y como dispusiera el testador (debiendo respetar las legítimas), evitando discusiones al respecto entre los herederos. Por supuesto, es conveniente que tanto el albacea como el contador-partidor sean profesionales y conozcan bien sus funciones, para que puedan desarrollar correctamente la importante labor que le encomendamos, contar con nuestra entera confianza y que sean más jóvenes que nosotros, pensando que nos sobrevivirán. El tercer motivo por el que es recomendable otorgar testamento y menos jurídico de todos, aunque no menos importante, es que, al otorgar testamento, incluso varias veces a lo largo de nuestra vida, tomamos consciencia de lo que tenemos y de que realmente poseemos y disfrutamos las cosas de manera temporal, lo que “hoy” es nuestro, “mañana” será de otro. En cierta manera, otorgar testamento puede ayudarnos a valorar “el aquí y el ahora”, a disfrutar lo que tenemos mientras vivamos.

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