Desde la Cocina: La Matanza

Cada día que pasa estoy más orgulloso de vivir en esta tierra nuestra… EXTREMADURA, donde todavía y con mucho esfuerzo permanecen tradiciones centenarias que aún hoy se practican, LA MATANZA EXTREMEÑA.

   Para unos es un ritual, para otros una reunión familiar, para los de antaño era un medio de vida para subsistir toda la familia durante todo el año.

   En mi pueblo cada vez se practica menos, pero me acuerdo que cuando llegaban las primeras heladas, después del puente de la pura, ya hace unos cuantos años, era difícil de no ver una matanza en la calle o en el patio de una casa. Salías a la calle por la mañana temprano y olía a chamusquina todo el pueblo, a pimentón de adobar las carnes del cerdo.

   Yo recuerdo que para mí eran dos días de fiesta. Deseaba que llegara el invierno para poder asistir a la matanza familiar. Recuerdo que madrugaba muchísimo, a eso de las 5 de la mañana, íbamos a recoger al cerdo a la corralá que tenían mis tíos y lo traíamos andando hasta la casa de ellos. Ya mi abuelo tenía todos los preparos para hacer las migas y la botellita de anís, mientras mi abuela había hecho perrunillas y bollas con chicharrones y un buen café de puchero, todo ello para hacer el primer parón de la mañana y desayunar toda la familia mientras el matanchín quemaba y raspaba al cerdo. Allí cada uno teníamos una función, todos trabajábamos con alegría, toda la familia junta, que recuerdos tan bonitos. La matanza duraba entonces dos días. En el primero se mataba al cerdo y se despiezaba, se picaba y maceraba la carne con especias para que al día siguiente ya mis tías y mi abuela habían preparado todos los enseres para llenar esos maravillosos chorizos, salchichones, etc.

   Es una pena que esta tradición se esté perdiendo, añoro esas reuniones familiares, donde trabajábamos pero también disfrutábamos muchísimo, todos juntos formando ese gran ritual, en esas mañanas frías y con niebla de diciembre y enero, por toda la dehesa extremeña, donde los techos de las casas con sus maderos estaban repletos de chacinas colgadas permanecían prácticamente todo el año, en fin amigos y amigas que queréis que os diga, donde se pongan estas preciosas viandas que se quiten esos paquetitos de embutidos plastificados de 100 gramos, que no transmiten nada…

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