Hablemos Derecho: Los delitos seuales: acoso sexual

El acoso sexual consiste en la solicitud de favores o acciones que tengan naturaleza sexual, para si mismo o para una tercera persona, provocando a la víctima una situación objetiva y gravemente intimidatoria, hostil o humillante, siendo indiferente el sexo tanto de la víctima como del culpable.

No hablamos de relaciones o interacciones mutuamente consentidas, sino que deberán ser peticiones de trato o acción de contenido sexual no deseadas e irrazonables que ofendan, intimiden, avergüencen o incomoden a la víctima, y además de manera grave, para ser merecedoras de castigo penal, algo que se deberá analizar en cada caso concreto. A modo de ejemplo, podría ser calificado de acoso sexual el contar chistes sexuales, hacer comentarios sexuales sobre el cuerpo o la ropa de una persona, insultos de carácter sexual, besar, rozar o acariciar sin consentimiento, hacer preguntas sobre la vida sexual, realizar comportamientos o gestos sexualmente sugestivos, amenazar o sobornar para conseguir un favor de naturaleza sexual… Pero repito, estos comportamientos sólo merecerán castigo penal cuando coloquen a la víctima en una situación objetiva y gravemente intimidatoria, hostil o humillante, y así se demuestre.

Para que podamos hablar de acoso sexual, es fundamental que se produzca dentro de una relación laboral, docente o de prestación de servicios, siempre que sea continuada o habitual. El acoso sexual puede cometerse en cualquier lugar, ya sea público o privado y por cualquier medio de expresión, siempre que sea dentro de alguna de estas relaciones. Por ejemplo, se consideraría acoso sexual el envío de mensajes vía Whatssap de un compañero de trabajo a otro, (reuniendo los demás requisitos), aunque no se encuentren trabajando en ese preciso instante. Además, esta relación laboral, docente o de prestación de servicios debe ser continuada o habitual, con una cierta duración en el tiempo, no puntual.

   Actualmente, el delito de acoso sexual es castigado con la pena de prisión de tres a cinco meses o multa de seis a 10 meses, no obstante, el Código Penal prevé tres casos en los que se castiga con pena mayor:

Cuando el culpable se sirva de una situación de superioridad laboral, docente o jerárquica. Puede ser el caso del jefe/a o superior jerárquico que acosa sexualmente a uno de los trabajadores que tiene a su cargo.

Cuando el culpable amenace a la víctima con causarle un mal relacionado con las legítimas expectativas que aquélla pueda tener en el ámbito de aquella relación laboral, docente o de prestación de servicios. Por ejemplo, le solicite favores sexuales y le diga que no van a renovarle el contrato de trabajo si no accede a ello.

Cuando la víctima sea especialmente vulnerable, por razón de su edad, enfermedad o situación, a valorar por el juez.

Además de las penas de prisión o multa, el juez podrá imponer estas otras:

– Privación de la patria potestad.

– Inhabilitación especial para el ejercicio de los derechos de la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento.

– Inhabilitación para empleo o cargo público.

– Inhabilitación para el ejercicio de la profesión u oficio. Además de las penas que correspondan, cuando se demuestre que la víctima sufrió algún perjuicio y se cuantifique económicamente, el culpable deberá hacer frente a la responsabilidad civil derivada de ese daño, debiendo pagar a la víctima la indemnización que corresponda.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .